Delegar en nuestra mente

robot

Nos espanta la idea de que un robot tome decisiones por nosotros. Y sin embargo, no tenemos ningún reparo en confiar nuestras decisiones a nuestra mente.

El verdadero problema es que creemos que somos nuestra mente (“Pienso, luego existo”), y por ello creemos que somos nosotros los que estamos tomando la decisión. Y realmente, la mente solo opera como un superordenador, pero es ajena a las intuiciones (las corazonadas), a la información que nos da nuestra alma a través de nuestros cuerpos y a las instrucciones de nuestros guías (ángeles, etc).

Así que si pedimos consejo a nuestras mentes, lo que estamos haciendo es privándonos de las mejores fuentes de información y confiando nuestras vidas a un mero procesador.

¿Es eso lo que queremos y nos merecemos?

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